Septiembre 11, 2026 - 14 horas
Con una inversión superior a los $860 millones y un estrecho trabajo colaborativo entre el Minvu, el municipio y los vecinos, se celebró el cierre del programa “Quiero Mi Barrio” con un llamado a fortalecer la vida comunitaria.
En un emotivo encuentro realizado en la Corporación Cultural de Ñuñoa, la histórica Villa Rebeca Matte celebró el hito de cierre de su participación en el Programa de Recuperación de Barrios “Quiero Mi Barrio”. Este encuentro marcó la culminación de un exitoso trabajo colaborativo entre las instituciones públicas y los vecinos, consolidando una intervención basada en los ejes de seguridad, recuperación de espacios públicos e identidad comunitaria para las casi 400 familias del sector.
Gracias a una inversión conjunta que supera los 860 millones de pesos, se logró materializar un legado tangible para la comunidad. Las obras entregadas incluyen la completa renovación del espacio recreativo Los Estucadores, la recuperación de áreas verdes en las calles Francisco Meneses y Nueva Dos, además de pavimentos participativos, recambio estratégico de luminarias y basureros soterrados, mejorando directamente el estándar de habitabilidad del lugar.
Heidi Kraemer Giuliano, Secretaria Técnica Regional del Programa “Quiero Mi Barrio”, valoró este logro institucional: “Este 2026, el Programa Quiero Mi Barrio cumple 20 años demostrando que la verdadera equidad territorial se construye desde las calles, escuchando a la comunidad y recuperando las confianzas”.
Por su parte, Nicolás Preuss Herrera, Jefe de Proyectos de la Secretaría Comunal de Planificación de la Municipalidad de Ñuñoa, destacó la unión de voluntades frente a este hito: “Ñuñoa crece cuando sus barrios emblemáticos recuperan su dignidad y sus espacios de encuentro”. La autoridad comunal añadió que “estas obras no son solo cemento e infraestructura; son dignidad para la Villa Rebeca Matte”.
Aunque la infraestructura ya está entregada, el verdadero desafío barrial comienza hoy. El llamado final a los casi 1.800 habitantes del sector fue claro y enfático: la mejor forma de combatir la inseguridad y las incivilidades es apropiándose de estas nuevas obras, llenando el espacio público de vida comunitaria y no cediendo ni un metro del barrio.